Saberes cautivos. Un itinerario por la construcción de la cautiva en Echeverría, Borges y Aira

Angilletta, Florencia
General

La figuración de la mujer cautiva, raptada de su sociedad de origen y llevada por la fuerza a vivir una vida ha sido una construcción modélica que ha orbitado en múltiples discursividades, en cuyo funcionamiento operan raíces arquetípicas y míticas, abordadas por estudios antropológicos y folclóricos. Sin embargo, en el sistema de la literatura argentina la figuración de la cautiva condensa relaciones específicas entre arte y política. Al respecto, su productividad es sintomática: a ella se han abocado (central o lateralmente) casi todos los reconocidos escritores del siglo XIX y también muchos autores de la literatura contemporánea. No obstante, este trabajo se recorta sobre tres obras en las que la construcción de la cautiva es un modo de disputar conocimientos “civilizados y bárbaros” y también los saberes respectivos de varones y mujeres. Así, La Cautiva, de Esteban Echeverría (1837); “Historia del guerrero y la cautiva” y “El cautivo”, de Jorge Luis Borges (1949 y 1957); y Ema la cautiva, de César Aira (1981) conforman un corpus en el que pueden analizarse las disputas sobre la porosidad de la frontera y la convivencia entre culturas, que es otro modo de leer, inscriptas en los cuerpos de las mujeres, las negociaciones entre saberes. Por otra parte, este cruce entre saberes y géneros también habilita reflexionar sobre la dimensión del espacio, en particular, en torno a las consideraciones de la naturaleza y los devenires del proyecto modernizador. Asimismo, cada cautiva dialoga no solamente con las otras cautivas de la serie sino también con los “modos de leer” con que esas cautivas han sido configuradas. De esta manera, el trabajo articula no sólo los saberes que las obras ponen en juego sino también cómo en cada momento esos saberes son leídos por los protocolos de la crítica literaria en el siglo XX.