Literatura argentina: entre el cuerpo y la ausencia. Cuerpos desaparecidos, silencios y escritura

Avignone, Gisselle
General

Gilles Deleuze y Felix Guattari trabajaron los conceptos de aparato de Estado y máquina de guerra. A partir de esa base teórica analizamos al Estado argentino como aparato de captura que desapareciendo los cuerpos, codifica, manipula y tergiversa los discursos e interpretaciones. Mientras que la literatura, en determinados casos, desde 1963 opera como una máquina de guerra que subvierte los signos desterritorializados para reterritorializarlos.
El primer caso analizado es el del cuerpo de Eva Perón como líder carismática en el cuento “Esa mujer” de Rodolfo Walsh. Pensamos esta figura porque a pesar de pertenecer al aparato estatal, surge desde él como máquina de guerra cuestionadora de un orden conservador. Paralelamente, el cuerpo de Eva es un organismo atacado por sí mismo a través de sus propias células. Originando el mito de origen: Evita, un trofeo de guerra. El segundo cuerpo desaparecido es el de Rodolfo Walsh, un intelectual heterodoxo. No solo Horacio Verbistky recupera el destino del cuerpo en El vuelo sino también Lilia Ferreyra en el artículo “Dos lectores” en la contratapa del diario Página/12. Profundizamos el análisis sobre este último porque se reconstruye la historia del cuerpo y del texto “Juan se iba por el río”, una reterritorialización lograda a partir de la memoria y las voces de dos lectores/oyentes, devenidos escritores.
El tercer objeto de análisis es el cuerpo desaparecido de ‘M’, un ciudadano común de la novela Los planetas de Sergio Chefjec, escrita en 1999. La pregunta es por qué aún en ese año se continúa trabajando sobre esta temática y esta novela alegóricamente pide que el contexto se revise (los indultos, las leyes de obediencia debida y punto final). En conclusión: los tres cuerpos desaparecidos, ‘recuperados’ en la ficción son dispositivos literarios que operan como máquinas de guerra contra un Estado siniestro que actúa en todos los órdenes.