Las Memorias de Santiago Avendaño y la Trilogía de E. Zeballos

Díez, Beatriz
General

Estanislao Zeballos1 remite en once notas de su Trilogía a los manuscritos de Santiago Avendaño, que reconoce como una de sus fuentes, pero lo hace mediante una doble –y ambigua– operación de referencia. Hux y Durán, estudiosos del manuscrito, señalan y desaprueban el uso del material de Avendaño en la construcción de una parte de las tres novelas (1884/1887) en una proporción más extensa que la reconocida por Zeballos. El cotejo de ambos fenotextos, fuente y adaptado, revela operaciones de apropiación en el genotexto – en la inventio y la dispositio– y también zonas en que los préstamos se extienden a la puesta en palabras. En todos los niveles, el material seleccionado es objeto de intervenciones textuales desde diversas miradas que, decidiendo elipsis, añadidos y cambios en el fenotexto, van construyendo una operación performativa inscripta en el exitoso proyecto del 80, que ocultó los contextos y luchas discursivas en que la conquista del desierto finalmente se impuso. Esa operación excluyó de la circulación el relato pragmático e interpelador de Avendaño, que desautorizaba las representaciones habituales del aborigen y los prejuicios más comunes de su época. El presente trabajo, que forma parte de una investigación más amplia, se propone plantear el tema del reconocimiento de fuentes que hace Zeballos en las notas de las tres novelas y mostrar someramente la presencia global de los manuscritos en las novelas.