La razón colonial

Aizenberg, Nicolás
General

Este artículo trabaja con dos textos canónicos no solamente para la literatura en inglés sino también para la literatura universal, cuya influencia, a través de distintos tipos de interpretaciones de estas obras, generó imágenes comunes de cómo es el otro: un antropófago, un buen salvaje, alguien dominable, o un ser que resiste ante la educación y proyectos “civilizatorios” del conquistador. A lo largo de cuatro siglos en el caso de La tempestad de William Shakespeare y de casi tres siglos en el caso de Robinson Crusoe de Daniel Defoe, estas obras han influenciado a diversos autores de nuestra tradición y contemporáneos también. Las concepciones de lo colonial, la esclavitud, la otredad en nuestros días, demuestran cuán influenciados están por las imágenes de la literatura. A su vez, ambos textos proponen dos concepciones distintas del proceso colonial emergente en aquellos años. La obra de teatro, con su potencialidad de diversidad de voces, no va a encontrar una opinión que prevalezca sobre las demás; mientras que la novela, al coincidir la voz del narrador con la del protagonista, la concepción del mundo, del hombre, de lo bueno y lo malo, serán analizadas y descriptas desde una sola visión: la del conquistador. De esta manera, observamos que las formas narrativas influyen en la creación de significado y en la posición del conquistador. Es decir, Próspero no posee la plena confianza en su expansión, mientras que Robinson Crusoe sí demuestra tenerla a través de una narrativa en la que casi no hay diálogo.