Cultura y lengua quichua en el proyecto nacional popular del primer peronismo (1946-1955)

Bartalini, Carolina
General

Entre 1940 y 1960 la lengua quichua –hablada en la provincia de Santiago del Estero desde los tiempos pre-hispánicos– ha gozado de una revitalización lingüística y cultural imprevista de acuerdo con las teorías que pronosticaban su desaparición debido al proceso de estigmatización y silenciamiento que se desarrolló a lo largo del siglo XIX y principios del XX. Si bien durante la época colonial el quechua se hablaba en toda la Gobernación de Tucumán –que comprendía lo que hoy son las provincias del noroeste argentino–, la situación lingüística de Santiago del Estero se presenta como excepcional por la supervivencia del quichua, de tradición históricamente oral, en situación diglósica con el castellano. A pesar del triunfo del nacionalismo liberal de Sarmiento –y su prédica anti-indígena– y de las sistemáticas campañas de eliminación a través de la instrucción pública, el quichua continúa presente en la cultura popular santiagueña. Fueron tres los factores que en interrelación convergieron en la recuperación de la lengua quichua santiagueña: la labor de la Universidad Nacional de Tucumán –que fomentó la investigación y la circulación de estudios, gramáticas y diccionarios–, la aparición de obras literarias que por primera vez tematizaban la cultura popular santiagueña y su idioma –como fue el caso de la exitosa novela Shunko (1949) de Jorge W. Ábalos– y el levantamiento, en 1950, de la prohibición del uso del quichua en la educación, que junto con otras políticas de fomento de las culturas populares regionales que se llevaron a cabo durante la primera y segunda presidencia de Juan D. Perón, configuraron un proceso de revalorización lingüística y cultural y el ingreso de la cultura quichua en el campo de las letras, cuestionando el carácter gloto y etno céntrico del canon de nuestra literatura nacional.